El arte de Amarte

sara ruiz yoga online 2

“El amor propio es la fuente de todos los amores” (Pierre Corneille)

Amarte, ¿un arte? …

A simple vista parece fácil, ¿verdad? Pero ¿cómo se pone en práctica en una sociedad en la que “sobrevivir” parece lo natural, y en la que aspirar a “vivir en plenitud” parece algo extraordinario o vanidoso? ¿En qué lugar queda ahí el Amor propio? 

La sociedad en la que vivimos nos hace creer que nuestros anhelos y sufrimientos dependen de lo externo, de personas o circunstancias, incitándonos a consumir más y más para así tratar de «saciar» ese vacío o dolor; pareciendo que «poner el foco en uno mismo” sea algo insustancial, vanidoso o egoísta.

 Entonces, ¿cómo reconocer que esos anhelos surgen en uno mismo y que la persona más importante de tu vida eres tú? Y ¿Cómo ocuparnos sin «Amor propio»?

Lo cierto es que parece que el Amor esencialmente necesita de una relación sentimental con otra persona, pero veamos cuál es realmente la definición de “AMOR”:

1. Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno.

2. Esmero con que se trabaja una obra de arte deleitándose en ella. 

A mi modo de ver, no hay mayor Amor que “Permitir ser”, por lo que añadiría:

3. Aceptación. Permitir que algo sea tal cual es. 

Por otro lado está demostrado que la oxitocina (hormona del amor) es capaz de inhibir los efectos que la adrenalina (hormona del miedo) genera en nuestro organismo, de modo que también añadiría la siguiente definición de Amor:

4. Ausencia de miedo. Para nuestro cerebro es imposible compatibilizar Amor y miedo al mismo tiempo. Son vibraciones opuestas.

Ahora, reflexionemos acerca del término “Amarte”:

“¿Es vanidoso tener un sentimiento de afecto e inclinación hacia uno mismo, deseándose todo lo bueno? 

¿Tiene sentido trabajar con esmero en la mejor versión de uno mismo deleitándonos en la obra de arte de nuestra propia vida?

¿Y permitirse a uno mismo Ser tal cual es, sin miedo a no encajar en ciertos cánones o expectativas externas?

¿Sería posible Amar a otra persona (Amar sin condición, no “querer”, “poseer” o “desear”) en desconexión de ese estado interno de Amor incondicional? 

¿Cómo podría llegar a ser nuestra Vida y nuestra relación con el mundo si nuestra relación con uno mismo estuviese basada en ese Amor?

Entonces, ¿amarse a uno mismo es algo insustancial, vanidoso o egoísta, o es un gran acto de generosidad hacia uno mismo y hacia el mundo?”

La mayoría de las veces vivimos en “piloto automático”, sin tomar las riendas de nuestra vida, y es cuando sentimos que ésta está llegando a su fin cuando nos cuestionamis si realmente hemos llevado la vida que queríamos o nos hemos dejado llevar por la «rueda de hamster» en la que nos encontrábamos.

Y así, sin darnos cuenta, a menudo «vivimos» en el conformismo y la frustración propios de ese sistema de mentes agitadas incapaces de reconectar con su verdadera esencia, el Amor.

Entregarnos a los demás sin antes ser incondicionales con nosotros mismos solo produce desgaste y necesidad de contrapartida, que si ésta después no llega genera sensación de inferioridad o superioridad, decepción y sufrimiento

Por eso “Amarte” no es vanidadoso, sino un gran acto de generosidad hacia uno mismo y hacia los demás, pues es el único modo de no verter en ellos la responsabilidad de ser amado y, por otro lado, solo sembrando paz en nosotros mismos podemos proyectarla hacia fuera, contagiando así todo y a todos los que nos rodean.

Si el Amor es nuestro estado natural ¿Por qué nos cuesta tanto conectar con él?

La mente egoica limitada vibra en el miedo, separada de su verdadera esencia, el Amor. 

Por eso, identificados con el “yo pequeño” y desconectados de la “Mente Superior” sería una utopía poner en práctica algo tan esencial como Amar; Amar de verdad, con todas las letras, sin condición, con comprensión y compasión, sin juicios ni expectativas, con permiso para “Ser”, en conexión con nuestra verdadera esencia y con todo nuestro potencial, para establecer el Amor como el pilar de cualquier relación en nuestra Vida incluida nuestra relación con nosotros mismos.

Así solo desde nuestra “Mente Superior” podemos conectar con ese Amor Incondicional que habita en nuestro interior para poder darnos al mundo proyectando hacia los demás esa vibración de Amor; y eso solo es posible madurando nuestro ego.

 ¿Cómo salir del “yo pequeño” para ir despertando estados de consciencia superiores? 

El Yoga y la Meditación son técnicas milenarias que ayudan al individuo a salir de su mente egoica limitada para acceder a capas más sutiles de su consciencia, permitiéndole lograr el estado de “no mente”, ese estado de Yugo o unión que es lo que significa Yoga.

En ese estado interno en el que cesan las fluctuaciones de la mente pensante y sólo quedamos “nosotros frente a nuestra propia consciencia”, todas esas ideas limitantes fruto del ego se desvanecen, permitiéndonos fundirnos en nuestra verdadera esencia, un estado interno de Amor Incondicional que en realidad siempre estuvo ahí, oculto bajo esos velos mentales. 

Por eso, tanto el Yoga como la Meditación, que en esencia son lo mismo, son herramientas infalibles para ir acallando la mente pensante e ir conociendo aspectos de nosotros mismos que yacen subyacentes bajo el velo de la ignorancia.

Como dijo Aristóteles: “Conocerte a ti mismo es el comienzo de toda sabiduría”.

Por eso, en AMARTE&YOGA te propongo Yoga para A M A R T E:

A: Amar = Aceptar lo que es tal cual es, acogerlo y abrazarlo sin condición; permitiendo que lo que “es” sea, sin resistencia, desde la comprensión de que el hecho de negar la existencia de algo no hace que deje de existir.

M: Meditar = Conectar con nuestro sentir, escucharlo y atenderlo. Traspasar los límites de la mente egoica para acceder a nuestra verdadera esencia.

A: Apertura interior. Atender lo que a cada momento se vaya manifestando con gratitud, confiando en que siempre es para nuestro mayor aprendizaje y evolución; ocupándonos en lugar de preocupándonos.

R: Responsabilizarnos de nosotros mismos, de nuestros pensamientos, palabras y acciones, sin buscar excusas ni culpables. Dejar de echar balones fuera para asumir la responsabilidad de nuestra propia Vida.

T: Trabajar nuestra mejor versión a cada instante, con esmero, como ese artista que se deleita en su propia obra de arte.

E: EnAMORarnos. Permanecer en un estado interno de AMOR, para desde ahí darnos al mundo.

En las clases de Yoga Online de «AMARTE &YOGA«, podrás aprender a «Mirar con los ojos del Amor» e irás desarrollando esa conexión contigo mismo, reconectando con tu verdadera esencia para desde ese Amor incondicional hacia ti mismo, poder extrapolarlo a cualquier ámbito de tu vida.  

Así, mediante esta práctica aprenderás a cultivar «Una Mejor Versión de Ti Mismo» a cada instante; que te permita proyectar esa vibración de Amor en todo lo que te rodea, modificando así tu manera de relacionarte contigo mismo y con el Mundo

En definitiva, podrás desarrollar y recoger los frutos de… El Arte de Amarte.

 “Amarse a uno mismo es el comienzo de un romance de por vida” (Oscar Wilde)

Namasté.

Sara Ruiz

Sara Ruiz

Instructora de Yoga y Meditación
Maternity´s Yoga & Mindfulness Trainer
Facilitadora de Hipnoparto

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